miércoles, 12 de septiembre de 2007

Paraíso


el 31 de diciembre del 2003, viajé a Buchardo, mi pueblo, para hacer esta acción, que de alguna manera, resultó una intervención en el paisaje, y en el imaginario colectivo de la gente... Caminé desde mi casa hasta este paraíso que creció en el terreno del ferrocarril, cerca del cual se marcó un surco del paso de la gente del barrio norte al barrio sur. Las manzanas iban en una canasta enorme, y pesaban una tonelada (o un poco menos), las colgué de las ramas del árbol a donde pude llegar, trepando mínimamente. Algunas, tenían un pequeño muñequito bebé de plástico vestido en una cinta bebé negra y sugetados a la parte de abajo de la manzana... la cinta la evolvía y terminaba en un moñito arriba, cerca del tallo... con intención de hacer un híbrido entre este proceso mas simbólico y la serie de dibujos del niño envuelto El trabajo duró desde la siesta hasta que anocheció. me acompañaron mi mamá, mi tía, una amiga de mi mamá y mi hermanita Rosario, que en ese momento tenía 10 años y que se encargó del exelente registro. surgieron historias extrañas alrededor de esta cosa... en pocos días, la gente se deshizo de mi imagen y le cedió la autoría a una bruja o algo así... la obra fue vinculada a las víctimas de cromañon por algunos, algunos niños fueron obligados por sus mamás a vomitar las manzanas que se habían robado y se habían comido. el árbol fué dexorcizado por un pastol evangelista... y yo, por las dudas, y por pedido de mi mamá, me fui del pueblo, por miedo a que me prendieran fuego. cuento esto, porque la cosa se fue para el lado de los tomates y yo no lo tenía previsto. no fue una provocación, ni siquiera pensé que fueran a prestarle demasiada atención, pero así resultó... digamos que la cuestión me excedió un poco
pueden ver el boceto haciendo click acá